viernes, 9 de octubre de 2020

Pascual

             Maldito rifle.

Pascual  mascullaba oraciones, renegaba de sus decisiones atrevidas, alocadas. El viaje a EEUU le iba a salir caro, ya lo creía. Peter, su colega de la infancia, le había convencido para semejante tontería con la frase que siempre funcionaba:

—No hay huevos.

Y ahí estaba Pascual, cruzando el charco de camino a Washington.

Recapitulemos. La pareja de amigos, separados por miles de kilómetros de océano pero unidos en un espíritu aventurero y (¿por qué no decirlo?) falto de oxígeno en la toma de decisiones, había estado indagando en internet durante semanas. Se sumergieron, uno desde España, y el otro desde Estados Unidos, en la red más profunda y oculta al ciudadano medio. Pascual se ganaba la vida llevando la correspondencia a la ciudadanía, pero le había cogido el gustillo a investigar las leyendas más bizarras que ofrecían los foros conspirativos.

Después de una conversación por WhatsApp a altas horas de la madrugada, se produjo la dichosa frase. El mismo reto de siempre. Él no sabía callarse ante un «no hay huevos». Toda la noche viajando, de página en página, por foros, vídeos, intentando saber qué había de cierto en la leyenda de que el fusil que mató a Kennedy estaba expuesto en Washington, en una residencia para veteranos de guerra. Como si de un arma decorativa se tratase.

Entre «no puede ser», «vamos a por él» y la maldita sentencia final transcurrieron solo veinte minutos. Una leve muesca en el arma parecía otorgar cierta autenticidad a la leyenda, y la oportunidad estaba presente, puesto que Pascual había iniciado sus vacaciones ese mismo día.

De vuelta al presente, volvió a maldecir. Volvió a sonreír. Era cierto, ese era el rifle que mató a Kennedy, y lo tenía en sus manos. ¿Cómo eran capaces de dejarlo ahí, a merced de cualquier loco que se atreviese a robarlo?

El caso es que las sirenas de policía sonaron, y pese a la risa histérica que el temor le provocaba, Pascual se encontraba en territorio extranjero, cargando con un arma única y con la ley siguiendo sus pasos.

Peter le hizo señas desde la siguiente esquina. Corrió hacia él, creyéndose Pierce Brosnan en las películas de James Bond que tanto le gustaban. Se metió tanto en el papel, que lo mezcló con el espíritu hollywoodiense, sintiéndose el protagonista de una de sus películas preferidas.

Al cruzar la acera, se vio sorprendido por un policía algo pasado de peso. Corrió, puesto que la forma física de uno y otro distaba mucho de estar pareja, pero cuando escuchó en un perfecto inglés la amenaza de ser disparado, se giró y fue él mismo quien apretó el gatillo del Carcano M91/38[1] que quitó la vida a John Fitgerald Kennedy.

El agente quedó tendido en el suelo. ¡Había acertado! En lugar de preocuparse por quitarle la vida a un ser humano, Pascual estaba dando saltos de alegría por su puntería con el arma.

            —¿Lo has visto, Peter? ¡Soy John McClane[2]!

—Ambos amigos se rieron, como si se tratara de la partida de un videojuego.

La carrera se vio apresurada ante el acoso de los refuerzos. El helicóptero sonaba en todo lo alto, y los gritos se sucedían desde todas las esquinas. Reporteros de televisión que buscaban su titular.

Pascual escuchó la orden del que debía ser el jefe, parapetado tras uno de los coches patrulla. Iban a disparar.

Vio cómo el proyectil salía desde una de las armas reglamentarias, y aunque debía haber recorrido la distancia hasta su cabeza en centésimas de segundo, observó la bala acercándose a él con lentitud. Trató de moverse, quería esquivarla, pero estaba paralizado. Iba a morir.

—Pascual… ¡Pascual! Venga, despierta, que tenemos que ir a trabajar —la voz de Mari Carmen, su mujer, sonaba insistente—. Te has vuelto a quedar dormido. ¿Qué decías de un tal John McClane?

martes, 6 de octubre de 2020

Reseña: Camping Mortal


Título de la obra
: Camping Mortal

Autor: Jordi Rocandio

Género: Z

Páginas: 344

Enlace de compra: papel (15,60€), digital (2,99€)

SinopsisAl adentrarnos en esta novela de Jordi Rocandio, descubriremos que los límites entre la ficción y la realidad se vuelven aterradora y perturbadoramente difusos, pero si nos dejamos llevar por el atrapante relato, ello dejará de tener importancia y solo nos interesará saber cómo continúa.

Surgida a partir de un relato corto publicado en el blog del autor como parte del «reto Ray Bradbury», esta fascinante historia de zombis enseguida captó la atención de los lectores, que reclamaron más. Y así Jordi decidió darle un final a través de esta novela plagada de ingenio, aventura, ternura y mucha comicidad, que es un verdadero homenaje a la literatura de este género y al cine serie Z. En este mundo, todo puede pasar... ¿estáis preparados?


De zombis va la cosa. Ayer compartí con vosotros el relato de género Z dedicado a Fran Castillo (pequeña publi: compartiré dos cada semana hasta completar los 25. Los tenéis en el apartado «relatos preventa Los ecos de la mente»), y hoy tenemos la reseña de una novela del mismo género. El autor no es otro que mi compañero Jordi Rocandio, un escritor que parece haberse propuesto un tour por diferentes géneros literarios, algo digno de elogio, puesto que pasa de los zombies (actual reseña) al género negro (El tapicero de Wisconsin) y nos tiene preparado para el futuro un trabajo de fantasía urbana. Todo un autor polifacético, sí señor.

Pues en mis manos cayó esta novela llamada Camping Mortal, que podemos decir que se trata de una de mis primeras incursiones en literatura sobre zombis (lo más cercano, de hecho, podría ser el Soy leyenda de Richard Matheson). No sabía qué esperar, aunque siendo The Walking Dead (serie) y Guerra Mundial Z (película) mis únicos contactos, creía que se trataría de una novela de suspense/terror con tintes agobiantes.

Sin embargo, lo que encontré tras las primeras páginas de la novela me sorprendió. Camping Mortal tiene todo lo mencionado anteriormente, sí. Hay momentos de crudeza, de tensión y un ligero agobio, pero lo que más me ha llamado la atención es el carácter desenfadado de muchos de sus personajes. Me he descubierto a mí mismo esbozando sonrisas con algunas escenas, empatizando con los protagonistas, odiando a los villanos. Es una novela ligera, entretenida y que mezcla la acción con pequeños toques de comedia. Tenemos un texto que nos dice que esos zombis no tienen por qué ser malos por definición, y que detrás de cada uno de ellos hay una historia, que en muchos casos, se nos revela a través del libro.

Hay sucesos paranormales en Camping Mortal, hay tramas profundas como la del antagonista de la historia, hay paralelismos entre la trama principal y la que subyace a la misma, y hay momentos críticos que se solventan mediante conversaciones inesperadas. Desde luego, si hay algo interesante en esta novela, es que se sale de los parámetros clásicos del género.

Me pareció curioso leer que este libro ha nacido de un relato, igual que me ocurrió a mí con Los ecos de la mente. En el caso de Jordi, se trató de un relato cuyos lectores pidieron continuidad. Así fue como nació una historia frenética de zombis que, recuerda, no siempre son malos. 😜

domingo, 4 de octubre de 2020

Fran Castillo

    Cristina no creía en el COVID-19. Era de la opinión (cada vez más extendida) de que todo se trataba de una engañifa, una confabulación de los distintos gobiernos para controlar a la sociedad. Nuevos gastos que imponer al pueblo —mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico—, y una excusa firme con la que someter a los votantes, quedando recluidos, y no pudiendo ejercer su derecho a la libertad.

Estábamos en el año 2023, y ya se habían cumplido tres desde la eclosión de semejante seismo mundial. La psicosis del primer año, en el que las cifras de muertos aumentaron en la oleada inicial y el rebrote de los meses posteriores habían quedado en el olvido. Los mandos internacionales observaban cómo el temor a la supuesta pandemia se había ido erosionando con el paso de los meses; estaban comprobando cómo la tensión que ejercían dejaban de causar el efecto deseado. Contemplaban cómo el yugo que se habían sacado de la manga perdía fuerza con cada semana transcurrida.

Por eso le habían dado a su idea una nueva vuelta de tuerca, pero Cristina no era tan fácil de engañar.

 

…el número de muertes ocasionadas por el COVID parece estar remitiendo pero, como contrapartida, una nueva problemática ha surgido a causa de la evolución del que ya se nombra como el virus más dañino de la época moderna. Hay cierta reticencia a desvelar información sobre esta mutación, pero fuentes anónimas se atreven a hablar de ciudadanos que no mueren, pero varían su comportamiento.

Los síntomas de esta nueva afección serían tales como brotes violentos, pérdida de la memoria y del habla, así como un cambio visible en el color de piel…

 

¡Venga ya! ¿Una versión edulcorada de The Walking Dead? ¿A ese punto se estaba llegando para ejercer control sobre la ciudadanía?

Cristina no conocía a nadie que hubiera caído presa de ese virus tan peligroso. ¿Cómo era posible que, en más de tres años de confinamientos y restricciones, nadie en todo su círculo social hubiese, ya no muerto, sino siquiera enfermado?

La mayor engañifa de la época moderna, eso era. En las próximas elecciones generales, ya a la vuelta de la esquina, no dudaría en votar a Miguel Bosé en su nueva faceta como líder político. Era la mejor de las noticias en los últimos años de sumisión. Una voz potente, alguien palpable a quien seguir a ciegas.

Cambió de canal en la televisión, porque ya estaba harta de tanto refrito, noticias recicladas de los años anteriores. Lo mejor sería poner Sálvame para desviar un poco sus pensamientos de tanta desazón.

La cerradura del hogar efectuó su clásico sonido, lo que indicaba que Jorge había vuelto. Un poco pronto pero, por fortuna, ir a la compra ya no representaba un suplicio. La gente estaba comprobando que no había nada que temer, y las colas interminables y estantes vacíos dejaban de ser la norma (más gasto derivado por los gobiernos gracias a la vorágine psicótica que habían generado).

Era cierto que el bombín de la puerta comenzaba a dar problemas cada vez más acentuados, pero Jorge llevaba ya más de medio minuto forcejeando con él. Cristina negó con la cabeza por tener que levantarse, y arrastró los pies. Murphy acudió con uno de sus clásicos, puesto que cuando ya se acercaba a la puerta, escuchó el clic que certificaba el éxito desde el otro lado. Se había levantado para nada.

Los herrumbrosos goznes chirriaron ante el esfuerzo de la apertura, y la hoja de madera efectuó un cansino recorrido. La tenue penumbra a la que Cristina ya se había acostumbrado fue violada por el rayo de luz que ganaba terreno desde el exterior, hasta tal punto que tuvo que colocar su mano a modo de visera para mitigar la molestia.

—Ya era hora, ¡que tengo hambre!

Se giró, sin dedicar a su marido una mísera mirada, sin enviarle una sonrisa siquiera, y sin, ni mucho menos, intención de darle un escueto beso de bienvenida. Cualquiera de aquellas minucias, cualquiera de aquellos gestos del amor que una vez se profesaron hubiera salvado la vida de Cristina.

Su cansino caminar hacia la cocina fue interrumpido ante una acometida animal. Jorge la tumbó, y la frente de Cristina golpeó en su descenso contra la esquina de la mesa. Quedó aturdida, y cuando fue capaz de abrir los ojos y vencer al mareo que la embriagaba, se vio tendida boca arriba, sus manos y piernas bloqueadas por las de aquel ser que un día fue hombre. Que un día la amó.

Sus ojos, inyectados en puro rojo delirante, le dedicaban la más ávida de las miradas. De su boca manaba la saliva, que goteaba anárquicamente sobre la tela del pijama. Cristina supo que no podría salir con vida de ahí, pero no tenía claro si era eso lo que más le dolía, o si se trataba del engaño en el que había vivido en los últimos años.

 

 

NOTA: he querido escribir sobre lo que se me pidió para este relato, dándole un enfoque diferente. En ningún momento he querido hacer mofa del grave problema sanitario que vivimos a día de hoy, sino más bien, crear un texto mínimamente satírico al respecto. Siempre he sido de la opinión de que hay momentos para bromear sobre casi todos los aspectos de la vida, y con este relato solo pretendo aliviar un poco la tensión respecto a ello.

viernes, 2 de octubre de 2020

Relatos preventa «Los ecos de la mente»

 AVISO

  • En esta sección, voy a compartir con vosotros los relatos escritos con motivo de la preventa de Los ecos de la mente. No están todos, pero vais a tener casi treinta muestras (dos a la semana) de agradecimiento a algunos de esos lectores que han confiado en mi tercer trabajo.
  • Al tratarse de tramas escogidas, en su mayoría, por el lector al que va dirigido, puede haber casos de desapego o historias que no atrapen al resto.
  • Aquí tenemos relatos de (máximo) mil palabras, por lo que no siempre es posible crear una historia que cree un vínculo completo con el lector. Habrá relatos que colmen vuestras expectativas, y otros que no.
  • Como decimos, lo que tenéis delante son relatos personalizados, y por ello puede haber algún tipo de detalles (nombres o comentarios sueltos) que no todo lector entienda. No os preocupéis. El lector a quien va dirigido sí lo hará.
  • Falta algún relato que por motivos de privacidad (ya sea por parte del lector, o por la de mis futuras obras) no será incluido.

        Espero que disfrutéis de su lectura. 😊

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Ficha técnica: novelas Fernando Llordén Brota


Título de la obra
: La deshonra de Mazzola.

Género: Thriller contemporáneo.

Páginas: 292.

SinopsisLa vida en Florencia transcurre con total normalidad para Nora Laguzzi, una joven de veinticuatro años que acude a casa de su pareja. Sin embargo, una puerta entreabierta le indica que algo no va bien. Al subir las escaleras, su corazón se desboca viendo el cuerpo de Darío en el suelo, inerte y con un reguero de sangre como muestra de un certero asesinato. 

Nora se encuentra confusa, y no consigue salir de su congoja hasta que una sirena de policía la saca de un golpe. Decide huir de Florencia, sabiendo que la policía la inculparía sin dudar. Tiene que investigar por su cuenta, saber quién ha asesinado a Darío, y para ello deberá desenredar la historia que hay detrás su muerte. Nora Laguzzi tiene que buscar su justicia.

Otros dicen:

«La trama de la novela me ha encantado ya que te engancha desde la primera página. Me ha gustado la parte que narra la historia de amor entre Nora y Darío.»

Las lecturas de Araceli.

«En resumen: un libro muy bien descrito, ambientado y documentado, con multitud de temas de interés subyaciendo al acecho detrás de cada línea, ideal para los amantes de la novela negra con sorpresa y las historias que ni son lo que parecen ni parecen lo que son...»

Reseña en Amazon.

«La obra me impresionó muchísimo durante su lectura, pero, con el tiempo, decidí volver a leerla porque no me podía creer que después de un año siguiera tan viva en mi memoria y quise cerciorarme de no haberla subido a un pedestal a causa de la sorpresa. Ya os digo que no fue el caso.»

Reseña en Goodreads.


*****



Título de la obra
: De postre, venganza

Género: Novela negra histórica

Páginas: 352.

SinopsisEl siglo XX se presenta como una época de cambios para la sociedad que lo vive. El desarrollo industrial, los avances en las infraestructuras y la evolución de una sociedad que -sobre el papel- ha abolido la esclavitud es cosa del pasado para Jared Norwood, quien deambula por sus últimos días de vida entre las rejas de la prisión de Northampton.

Pero él también tiene sus propios cambios. La muerte por ahorcamiento ha sido sustituida y la nueva pena -la silla eléctrica- se va a implantar, siendo él uno de los primeros en sufrirla. Los días transcurren sin más esperanza que la de que terminen cuanto antes, pero cuando a Jared se le presenta una mínima oportunidad, la exprime para iniciar una nueva vida. 

Nuestro protagonista deberá desentrañar qué se esconde tras el asesinato de su mujer. Habrá amor, habrá odio. Habrá amistad, habrá violencia. Embárcate con él en un thriller histórico de superación y renovación, donde te mezclarás con una sociedad cambiante tras la guerra civil estadounidense. Narrada con una escritura cruda que te sumerge dentro de la historia, ahora puedes descubrir una novela de la que no te arrepentirás.

Otros dicen:


«Al terminar de leer la última página y tras saber como se resuelve esta emocionante historia, la piel se me erizó como pocas veces al concluir una obra. De postre, venganza es un libro de esos que atrapan desde las primeras líneas. ¡Y así lo fue realmente! Estoy sorprendido de lo que me ha hecho sentir esta novela. Desde la más profunda desesperanza y angustia, pasando por el odio más puro, venganza y rencor hasta sentir lo bonito del amor cuando deja caer sus primeras gotas de ilusión.»

Mikigai blog.

«En conclusión, De postre, venganza es un muy buen libro con una buenísima historia, de la mano de un autor increíble. Sí, puede parecer exagerado, pero os aseguro que si le dais la oportunidad, no os arrepentiréis.»

Blog Con un marcapáginas.

«Lo que más me ha gustado de este libro es la crudeza con la que muestra lo peor del ser humano, como demuestra que nuestras decisiones nos dejan huella de por vida, sea para bien o para mal. Además tiene una historia muy elaborada, con unos protagonista muy bien definidos y caracterizados así como los personajes secundarios que también ha conseguido darles muy buena implicación.»

Reseña en Amazon.

«Por mi experiencia lectora, lo que más dificultad comprende a un escritor es hacer una buena ambientación y Fernando Llordén lo consigue perfectamente. Su investigación y documentación de la época queda perfectamente refleja tanto en las ciudades, como en el carácter de los personajes. Además, como decíamos, la novela fluye perfectamente gracias a unos diálogos pensados y medidos, y a unos personajes con los que nos identificamos porque son humanos, y como tal, con lo bueno y con lo malo actúan. Lo recomiendo, sí y mucho. No hay mejor plato que el postre.»

Blog El libro en el bolsillo.


*****



Título de la obra
: Los ecos de la mente

Género: Thriller futurista

Páginas: 200.

SinopsisLa científica sueca Sigrid Ingersson presenta por todo lo alto el resultado de toda una vida de investigaciones. El MindRemover, un artefacto que es capaz de transferir la inteligencia de un ser humano hacia otro, como si de una transacción bancaria se tratase. Su invención pretende dar un vuelco a la sociedad, utilizándola como un nuevo medio de pago para las necesidades críticas estipuladas por su Tratado Universal.

Elisa Puga, la inspectora al cargo de las investigaciones sobre el afamado invento, se encuentra con una serie de cadáveres relacionados con el MindRemover. El camino de rosas que le habían prometido ha resultado estar plagado de espinas, y ahora debe resolver una ristra de asesinatos que se amontonan sobre su mesa de trabajo.

Con la Ciudad Condal como tablero de juego, las fichas dispuestas desafiarán el ingenio y el empeño de unas Fuerzas de Seguridad venidas a menos. Una situación que pasa inadvertida para el grueso de la humanidad, y que amenaza con convertirse en el paso previo a una sociedad apocalíptica.

Otros dicen:

Novela de reciente publicación.

Fernando Llordén Brota

Esto debería ser una entrada en la que os hablase largo y tendido sobre mis obras. Y sí, hablaré de ellas, pero no quiero que se convierta en una biografía literaria, de manera que quiero intentar que me conozcáis un poco más por dentro. Intereses y ese tipo de cosas que nos unen. El resto ya lo tenéis en las demás entradas

Voy a hacerlo con una especie de juego, una serie de preguntas que os indiquen por dónde van mis gustos tanto en lectura, escritura y demás. En cualquier momento cambiaré las respuestas, ya que muchas de ellas dependen del momento de mi vida o del mismo cambio en cuanto a gustos que todos experimentamos, de manera que os recomiendo que estéis atentos.


1. Género literario favorito: novela negra > novela histórica > fantasía.

2. Autores favoritos (cambiante): Juan Gómez-Jurado, G.G. Velasco, Julia Navarro.

3. Novelas favoritas (cambiante): La leyenda del ladrón, Dögunljósey, El guerrero a la sombra del cerezo.

4. Director de cine: Tarantino.

5. Película (cambiante): Interstellar.

6. Actor (cambiante): Tom Hardy.

7. Actriz: Scarlett Johansson.

8. Serie: Dexter.

9. Grupo musical: Muse.

10. Afición: VIAJAR.



Todas las respuestas anteriores han tenido una gran importancia en mi trayectoria a la hora de formarme como escritor. Sus libros, películas, personajes o actuaciones me han ido moldeando, eligiendo un camino por mí en cuanto a gustos. Y yo he intentado plasmar esos gustos en forma de páginas. Esta es una pequeña forma de homenajear la influencia que lo audiovisual y la literatura han tenido sobre mí. Si añadimos a este cóctel la guinda de la pasión por viajar, removemos, y aparezco yo.

Cuando publiqué La deshonra de Mazzola, que fue mi primera novela, e incluso De postre, venganza, se podían contar con los dedos de las manos los lectores (ajenos a mi círculo cercano) que se interesaban por mis libros. Por suerte, las redes sociales y, en concreto, las buenas opiniones que mis escritos han tenido, han hecho que ese círculo se expanda, hasta el punto de querer confeccionar esta entrada.

Ahora mismo cuento con tres hijos hechos de páginas y letras, y uno de carne y hueso. Familia numerosa, y al menos en el primero de los casos, en expansión.

Quiero agradeceros a los que confiáis en mí todo el apoyo que me brindáis (en especial Erika, Hache), y deciros que, sin vosotros, hace tiempo que habría despertado de este sueño.



martes, 22 de septiembre de 2020

Reseña: Los esclavos perdidos


Título de la obra
: Los esclavos perdidos

Autor: José Rodríguez-Trillo

Género: Terror

Páginas: 508

Enlace de compra: papel (17,67€), digital (0,99€)

Sinopsis: Baltimore, Maryland, 1849.

Un hombre es encontrado vagando entre fuertes delirios y retorcidas pesadillas. En su lecho de muerte habla de unos manuscritos arrojados al mar y de una aterradora verdad oculta…

El cadáver es identificado con el nombre de Edgar Allan Poe.

España. En la actualidad.

El famoso escritor de novelas de terror, William Wilbruck, ha desaparecido. No se encuentra su cuerpo y nadie pide rescate. En el momento de su desaparición tiene en su poder un objeto de valor incalculable…un libro que no existe.

Unos días más tarde, la última persona que pudo verlo con vida aparece asesinada frente a la Catedral de la Almudena junto a una lúgubre inscripción que hace referencia a un demonio antiguo…

La esposa de William, Andrea, desesperada y sin saber qué hacer, pide ayuda a la única persona en el mundo que puede dársela aunque eso signifique volver a abrir la caja azul de los recuerdos que encierra las heridas de un pasado lleno de dolor.

Cuando Dan Rey abre los ojos y comprueba que su viejo compañero y amigo de la infancia, el inspector Sanzt, se abre paso entre la resaca para mostrarle la carta, sabe que una vez más el destino ha movido sus hilos y él va a volver a bailar a su antojo.

“Una canción más, cabrón”.

Se trata del amor de su vida, la mujer que le había partido el corazón.

“Lógico”

Siempre se ha tratado de ella.

Ahora, él, una vieja gloria en su décimo año de retiro, es su única esperanza.

“Puta ironía”

Dan había cometido muchas estupideces en su vida, pero embarcarse en aquel caso para encontrar al hombre por el que su primer y único amor le había abandonado, estaba a punto de ser la más peligrosa y aterradora de todas…


He conseguido sacar un pequeño hueco entre firma y firma para escribir esta reseña, del último libro que ha pasado por mis manos. Hacía tiempo que quería leer a José Rodríguez-Trillo, y le coloqué después de Stephen King, no sin cierta intención. El resultado ha sido una de esas lecturas que no te suelta hasta que consigues terminar con su última página.

Para empezar, una pequeña anotación. Los esclavos perdidos no es un libro que se ande con medias tintas. Se trata de una novela de terror, MUY explícita en algunos puntos de la misma. Yo no tengo ningún problema, y aun así, en determinadas escenas, se me han removido las tripas, así que coincidiremos que no es una novela apta para todos los estómagos. Este es un aspecto que puede disuadir a algunos lectores, pero que, sin duda, habla en favor de la novela para quien guste de este tipo de lectura.

A pesar de lo dicho en el último párrafo, el amor es uno de los ejes sobre los que gira la trama. La historia de amor entre Dan Rey y su primer —y único— amor, Andrea —ahora— Wilbruck copa el centro de la historia. Del amor y el desamor, del engaño y desengaño, del ahora sí y ahora no. Del vivir o morir. De todo eso y de mucho más trata Los esclavos perdidos.

El otro punto cardinal de la novela es Edgar Allan Poe. Su vida y su muerte, y todo el misticismo demoníaco que le siguió en los últimos años de su vida. Nos internaremos en sus escrituras, analizaremos sus manuscritos y viajaremos hasta el mismísimo infierno, en la sempiterna lucha entre el bien y el mal.

Los giros de guion serán claves e inesperados, y los personajes que parecen planos pero que no lo son. Y es que los personajes son otro de los puntos fuertes en este libro. El grupo de amigos que sobrevivió a una tragedia en el colegio y que se reencuentra, años después. Cada uno ha tomado su camino, sus propias decisiones, que les han llevado a confeccionar personalidades de lo más variadas.

Tenemos antagonistas, sí señor. Tenemos a la mismísima representación del diablo sobre La Tierra, que perseguirá a nuestros protagonistas a lo largo y ancho del planeta. 

Pero también tenemos EL PERSONAJE. Esta novela tiene suficientes motivos para ser leída por sí sola, pero es cierto que la presencia de Dan Rey le otorga ese extra, ese plus que siempre se necesita para que el trabajo sea redondo. El expolicía se nos presenta como un héroe contemporáneo, de carne y hueso, con sus luces y sus sombras. En efecto, una sombra de lo que fue, pero una sombra alargada, y capaz de cualquier cosa por amor.

En definitiva, en Los esclavos perdidos tenéis una novela oscura y misteriosa, en la que no tendrás las piezas necesarias para resolverla hasta la última página. Si este tipo de novela es la tuya, no pierdas el tiempo y léela.